lunes, 21 de noviembre de 2011

Como actuar frente a un accidente de tráfico

Como ya hemos visto, la evolución del vehículo se ha consolidado a pasos agigantados, adquiriendo mejoras en todos los campos: seguridad (al generalizarse el uso de los cinturones y del Airbag), diseño (desde los más lujosos deportivos biplaza a los más humildes turismos), pero sobre todo en la potencia y velocidad.
Esta última se ha convertido en el principal enemigo de la población a día de hoy, dentro de la cual el sector más vulnerable sería sin ninguna duda los conductores noveles. Esos adolescentes llenos de vitalidad, con ganas de comerse el mundo y experimentar la adrenalina de la conducción al límite sin ser conscientes del grandísimo riesgo y responsabilidad que supone controlar al coche sin dejar que este nos lleve  a nosotros. Pues de ello depende el reducir las muertes al volante.
Pero en caso de que eso nos llegase a suceder a nosotros o de que nos encontrásemos con un accidente por el camino, ¿cómo debemos reaccionar?,  qué se supone que deberíamos hacer?
Pues lo primero de todo sería guardar la calma, no dejarnos  llevar por la fatalidad de la situación y tranquilar al resto de la gente involucrada, siempre y cuando estén conscientes.Asimismo deberemos velar por nuestra seguridad, por lo que señalizaremos correctamente el lugar del accidente para poder ser vistos por el resto de conductores y evitar atropellos.
En segundo lugar llamaríamos a los servicios de emergencias (112), dándoles información exacta de la localización (punto km, sentido etc.) para facilitar la llegada de la ayuda lo más rápido posible, ya que en estas situaciones el tiempo es oro.
Si los heridos se encuentran dentro del vehículo, no debemos moverlos bajo ninguna circunstancia, pues en el intento podríamos ocasionar nuevos daños, o incrementar la gravedad de los preexistentes.
Si por el contrario los accidentados se encuentran tirados en el suelo, procederemos a comprobar su consciencia. Esto se hace acercándonos a ellos y haciéndoles preguntas tales como: ¿se encuentra bien?, ¿me oye?; al tiempo que le propiciamos pellizcos o palmaditas en el hombro. Si recibimos respuesta significaría que  el individuo se encuentra consciente, por lo que procederemos a ponerlo en PLS( posición lateral de seguridad). Esta posición es una posición de espera, que garantiza la no asfixia del paciente en caso de que vomite o de que la lengua se le cayese hacia atrás. Eso sí, debemos tener en cuenta que si sospechamos de posible lesión en columna vertebral esta posición está contraindicada.

Si no está consciente, es decir, si no nos responde, procederemos a comprobar la respiración, y para ello deberemos VER (como se levanta y hunde el tórax), OÍR  (el ruido de la resspiración) y SENTIR (el vapor que expulsamos al respirar).
Si respira, pondremos a la víctima en PLS, pero si no, deberemos iniciar maniobra de RCP (reanimación cardiopulmonar).
Para ello, con las manos entrecruzadas en el centro del pecho, realizaremos 30 compresiones de una profundidad de unos 4-5 cm, seguidas de 2 ventilaciones. Este proceso (siempre de 30-2, 30-2) debemos continuarlo hasta que lleguen los medios sanitarios, los reanimadores ( es decir nosotros) estemos exhaustos, o el paciente recupere la consciencia. En ese caso situaremos al paciente en PLS.




NOTA SOBRE ESTE VÍDEO: según las nuevas normas, el número de compresiones que debe realizarse no son 15, si no 30!!!!!!!

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